miércoles, 11 de noviembre de 2015

Galletas de avena y plátano

¡Buenas! Se dice que yo tenía un blog...y que ¡¡¡colgaba recetas!!!! Pero la verdad es que esto andaba un poco olvidado. 
Hará cosa de tres semanas, tuve la oportunidad de vivir una bonita experiencia con un grupo excepcional de personas y profesionales de la enseñanza, el yoga y la psicología (entre otros). 
Hice un cursito de "Yoga en los colegios" que fue una auténtica pasada. Aprendí mucho y me lo pasé genial.
El sábado el curso fue intensivo, y llevamos cada uno una cosa de comer para compartir. Yo me decanté por llevar unas empanadillas de tofu y espinacas (receta modificada de mi amiga Vero) y unas galletitas de plátano y avena (receta modificada del genio de los genios Juan Llorca).
Cual fue mi sorpresa al ver que las galletas fueron todo un éxito, así que para responder a la demanda...aquí os dejo la receta, que como siempre....¡No puede ser más sencilla ni rápida!

Ingredientes: 
- Un plátano.
- Un trozo de manzana rallada (con un chorrito de limón para evitar la oxidación).
- Copos de avena.
- Especias al gusto (yo usé canela, comino, nuez moscada y clavo).
- Leche vegetal que prefiráis (yo usé de avena).
- Un chorrito de sirope de Agave para endulzar (opcional).
- Un trozo de chocolate negro (sin azúcares añadidos) para decorar. 

Paso a paso:
Ponemos a precalentar el horno, a unos 160 / 180 º mientras preparamos la mezcla de las galletas.
En el vaso de la batidora colocamos los copos de avena que batiremos para hacer harina (también podemos utilizar directamente la harina de avena si lo preferimos).
Cortamos el plátano a la mitad, troceamos y añadimos al vaso de la batidora.

 Agregamos las especias al gusto, yo en este caso no tenía canela en polvo, y puse a infusionar un cuarto de taza de leche vegetal con una rama de canela, el chorrito de sirope de agave que añadimos al resto de ingredientes y....¡a batir!

Por último, damos forma a las galletas, y agregamos un trozo de chocolate para decorar...Al horno...y a vigilar el tiempo (varía dependiendo del fabricante), y cuando estén doraditas, las sacamos, dejamos enfriar en una rejilla y...¡A disfrutarlas!
 En serio, no se tarda más de media hora y están riquísimas.

Gracias a Mónica (las dos), Mariló, Merce, Yolanda, Inma y demás que pudisteis probarlas por animarme a colgar la receta.
 ¡Hasta la próxima!




-